Una hora después Phelu terminó de hornear,rellenar y decorar todos los pasteles.Colocó todas los dulces en el mostrador.Abrió las puertas,entró y sacó su mejor sonrisa para atender a los clientes que esperaban a la apertura del local.
La mañana fue tranquila y aburrida,con pocos clientes y todos ellos compraban poco.Phule se pasó la mayor parte de aquella mañana dibujando garabatos en un cuaderno de la tienda y tarareando canciones.Hubo incluso una pandilla de preadolescentes que se asomaron a la puesta a burlarse del pequeño Phelu porque llevaba un uniforme rosa.Nunca aparecieron en la presencia de la jefa ya que los niños les tenían miedo.
Como todos las semanas pasaba la anciana que vivía en el edificio de arriba que vino a la tienda a comprar unos cuantos pasteles para sus nietos.Era una mujer muy dulce y risueña,ella siempre les hacía sacar una sonrisa a todos.La anciana señora Rose cada vez que entraba lo hacía sonriendo y animando al joven.Y siempre que tenía algún caramelo se lo ofrecía a nuestro Phelu y él lo aceptaba con amabilidad.
Después de marcharse la anciana,a la tienda entró un chico con el cabello oscuro y una curiosidad inesperada hacia la tienda.Parecía también ser bastante distraído.Nada más entrar en la tienda empezó a mirar todo el lugar embobado y no notó la presencia de Phelu hasta que unos minutos después el joven soltó una pequeña carcajada.
-Hola,¿te puedo ayudar en algo?-preguntó él con una dulce voz.-Wow,este lugar es tan mágico y rosa-dije yo aún sonrojada-Sinceramente me gustaría probar todo-dijo el muchacho
-Yo te diré que amo todos los dulces,pero en especial...le recomiendo la tarta de queso con fresas silvestres.-le respondió Phule.
-Entonces esta vez me llevaré una porción.-respondió el joven algo avergonzado.
Tras terminar de atender al joven cliente Phelu decidió tomar un pequeño descanso de 20 minutos para alimentar a un pequeño gatito que encontró el primer día detrás de la tienda.Era un gato he color gris y ojos verdes y siempre que podía Phelu se escapaba unos cinco minutos para darle leche que ''tomaba prestado'' de la cocina pero ya que la jefa no estaba decidió quedarse un poco más.
Esos 20 minutos pasaron y Phelu con la pilas recargadas fue a abrir de nuevo la tienda.Cuando Phelu volvió a la puerta delantera de la tienda se quedó asombrado por lo que vio,sus ojos se iluminaron cual diamantes y le faltó poco para empezar a babear.
¿Qué será lo que vio nuestro protagonista?Lo sabremos en el próximo capítulo amiguitos y amiguitas.
Si te sientes un poco perdido/a,te invito a leer el primer capítulo: http://xueeryuan.blogspot.com.es/2014/11/la-relacion-entre-mi-profesor-y-yo-yaoi.html
-Xueer Yuan
No hay comentarios:
Publicar un comentario